cubaism.com hotels - reserve un hotel en cualquier lugar de Cuba
English Español Français Русский Português Türkçe بهاس ملاي Cрпски Slovenščina Deutsch Dutch Hrvatski Italiano 한국어 日本語 简体中文 Український Polski României Latvijas Čeština
Inicio :: Hoteles :: Mi cuenta :: Carro de Compras
Guía de Viaje - Guantánamo, Cuba
La provincia más oriental del país, a pesar de sus muchos encantos naturales e históricos, sigue siendo una de las regiones más inexploradas por los turistas. A la llegada de los colonizadores españoles, su actual territorio se encontraba abundantemente poblado por grupos aborígenes, quienes ya habían bautizado a la región con el nombre de «Guantánamo», que significa «tierra entre ríos».

En Guantánamo comienza toda la historia colonial cubana, con la fundación en 1511 de la villa de Nuestra Señora de la Asunción de Baracoa, la primera entre las establecidas por el aventurero y conquistador español Diego Velázquez. Hoy en día, Baracoa representa el principal destino turístico de la provincia por su atmósfera genuina y ancestral, celebrada por los miles de visitantes anuales que se asombran ante las dimensiones monumentales de su pasado histórico.

Quizás el nombre de Guatánamo resulte más conocido en el mundo por ser el sitio de la controversial Base Naval de Estados Unidos, establecida en 1898 y empleada desde el año 2001 como prisión para albergar a cientos de presuntos terroristas. Gitmo, como también se le conoce, está ubicada estratégicamente en la primera bolsa de la Bahía de Guantánamo, y es una rareza política, así como una de las prisiones más mediáticas del mundo.

Por otra parte, el territorio de esta provincia es mayoritariamente montañoso ya que está incluido en las estribaciones de la Sierra Maestra. En el perfil geográfico de la región destacan el Macizo Nipe-Sagua-Baracoa, uno de los más extensos y bellos del país; los cerros de Los Monitongos; y El Yunque, una peculiar formación, descrita por Cristóbal Colón en uno de sus cuadernos de bitácora.

La provincia dista solo 80km de Haití, a través del Paso de los Vientos, una de las rutas preferidas por los piratas que navegaban en el Caribe durante los siglos XVI y XVII. Por esa razón, la influencia haitiano-francesa es notable en la identidad cultural de Guantánamo. Los colonos franceses emigrados a razón de la Revolución de Haití establecieron sus plantaciones de café y cacao en las fértiles laderas montañosas de la región, y con ello iniciarían los cultivos icónicos de esta porción del Oriente cubano. Guantánamo es también reconocida como la «cuna del changüí», un singular ritmo resultante de la fusión del son santiaguero con otras cadencias de origen africano.

Los sitios más destacados de la región, desde el punto de vista del turismo de naturaleza, son: la Reserva de la Biosfera Cuchillas del Toa y el Parque Nacional Alejandro de Humboldt, que resguardan, en conjunto, una variedad impresionante de especies endémicas. Guantánamo es un destino ideal para quienes deseen pasar unas vacaciones tranquilas en medio de un gratificante retiro natural lejos del bullicio y los lugares comunes del turismo en Cuba.
Bahía de Guantánamo y Caimanera
Las excepcionales condiciones geográficas y naturales de la hermosa Bahía de Guantánamo hacen que sea una de las más importantes de Cuba. Se trata de una extensa bahía de doble bolsa, en que desembocan los ríos Guantánamo y Guaso. Consecuentemente, es el centro de un ecosistema costero caracterizado por su alto grado de endemismo y variedad faunística. El paisaje montañoso que rodea la región tiene su distinción con los cerros de los Monitongos, unas singulares elevaciones montañosas que albergan a muchas de las especies endémicas de la zona.

El rústico pueblo pesquero de Caimanera crece a las márgenes de la bolsa interna de la Bahía de Guantánamo, y se caracteriza por ser el asentamiento más cercano a la Base Naval de Estados Unidos en Cuba. Actualmente, la controversial Base Naval de Guantánamo –o Gitmo, como también se le conoce– es la única base militar norteamericana en operación en un estado socialista, y ha servido, a lo largo de decenios, como escenario para las tensiones de la Guerra Fría. Sin duda alguna, la base naval es la mayor curiosidad política en el hemisferio occidental.

Establecida en 1898 como parte de los tratados firmados al término de la Guerra Cubano-Hispoano-Norteamericana, la Base Naval de Guantánamo, que ocupa 117km2, es una porción de suelo norteamericano en territorio cubano. Más tarde, en 1903, el primer presidente de la República de Cuba, Tomás Estrada Palma, aseguraría su permanencia con la firma de la Enmienda Platt. A partir del ascenso al poder de la Revolución Cubana en 1959, se intensificaron las querellas políticas con relación al territorio que aún ocupa la Base Naval de Guantánamo.

Hasta hoy, el gobierno rehúsa del simbólico pago de 5000 dólares anuales por el arrendamiento de la tierra, alegando que inicialmente fue el resultado de una imposición y que por tanto su carácter es completamente ilegítimo.

El poblado de Caimanera ha debido crecer en medio de estas tensiones constantes, por lo que las cercas electrificadas, las torres vigía, la inusual atención militar y hasta los campos minados –removidos en 1996– han dejado de ser llamativos para los pobladores locales, quienes llevan una vida tranquila y pacífica.

La región se localiza en el llamado semi-desierto cubano, una zona especialmente seca de suelos áridos y escasas lluvias anuales. Del mismo modo, Caimanera forma parte de las regiones de Cuba más próximas al Ecuador, lo que implica que la incidencia de los rayos solares sea más directa. En resumen, Caimanera es un lugar de altas temperaturas climáticas y políticas.
Baracoa
Las primeras líneas que recoge la historia sobre la fascinante región de Baracoa provienen de uno de los diarios de navegación de Cristóbal Colón, donde se describe una: «montaña alta y cuadrada que parecía isla». El navegante genovés se refería a la singular formación montañosa de El Yunque, uno de los símbolos naturales de la región.



Pocos años más tarde, en 1512, el célebre conquistador español Diego Velázquez fundaría la primera villa de Cuba, a la cual bautizó con el nombre de Nuestra Señora de la Asunción, localizada en el importante cacicazgo de Baracoa. La célebre «ciudad primada» es el lugar en que comienza toda la historia colonial de Cuba.

El lugar parece detenido en el tiempo. Aún hoy se puede presenciar el encanto ancestral de los primeros años del siglo XVI: casas coloniales de ventanales amplios con balaustradas de madera, portones claveteados, un paisaje virginal y la vida rústica y apegada a las tradiciones más auténticas. La villa fue guardada de piratas por tres fortalezas españolas que en la actualidad cumplen con otras funciones.



El Castillo de Seboruco, comenzado en el año de 1739 y terminado a largos años de esa fecha, es famoso por su peculiar ubicación a 100m por encima del nivel del mar. En la actualidad funciona como un hotel, para beneplácito de sus cientos de huéspedes anuales, quienes disfrutan de la inigualable vista sobre el paisaje natural de la región. Además están los fuertes Matachín [1802], actual Museo Municipal, y La Punta [1803], convertido recientemente en un exquisito restaurante, donde se pueden degustar los platos más exóticos de la vasta tradición culinaria regional.

El esquema urbano de Baracoa tiene su centro neurálgico en la Calle Antonio Maceo, desde la cual el visitante puede visitar la concurrida Plaza Independencia, la Casa de la Trova, la famosa estatua del líder indígena Hatuey, quemado en la hoguera por negarse a abrazar la fe cristiana, y la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción, que data de 1833 y alberga la Cruz de la Parra, una reliquia de renombre internacional por su antigüedad y significado histórico.

También sobresalen el Museo de Arqueología, por su enorme y valiosa colección de piezas, la Fábrica de Chocolate, y la Fábrica de Cucuruchos, cuyos procesos productivos enteramente artesanales asombran por su autenticidad rústica. En los dominios de Baracoa se incluyen Playa Duaba, sitio elegido para el desembarco de una expedición patriótica en 1895, el Parque Natural Majayara, y la Reserva de la Biosfera de Cuchillas del Toa. En una región aislada de la geografía oriental de la isla, entre espectaculares macizos montañosos y playas rústicas, bordeadas por almendros, uvas caletas y cocoteros, crece el prístino poblado. Sin más, Baracoa es paraíso natural y síntesis histórica.

Para mayor información sobre la ciudad de Baracoa visite nuestro sitio web baracoa.org
Ciudad de Guantánamo
La popular canción La guantanamera quizás sea la primera y única referencia que incorpora, sobre esta región, la gran mayoría de los visitantes de Cuba. De cualquier forma, la ciudad de Guantánamo no puede preciarse de ser uno de los destinos turísticos privilegiados de la isla. Sin embargo, la urbe bien podría servir de acicate a aquellos que intenten conocer el auténtico ritmo de vida de la gente común en Cuba.

La región que hoy ocupan la ciudad de Guantánamo y el valle homónimo estuvo abundantemente poblada por grupos de aborígenes, de ahí su nombre de origen taíno, que significa «tierra entre ríos». Los primeros exploradores españoles de la región fueron Cristóbal Colón y Diego Velázquez, en una fecha muy temprana. Sin embargo, el poblado se fundó en 1796, con el nombre de Santa Catalina de Guantánamo, patrona de la ciudad. No sería sino hasta 1870 que alcanzaría la categoría de villa.

El fértil valle, las plantaciones de café y la abundancia de trapiches e ingenios azucareros establecidos en sus predios posibilitaron su crecimiento y auge económicos dentro del sistema comercial de la región. Actualmente, Guantánamo es una ciudad limpia, de calles bien pavimentadas, bellos parques y casas amplias y cómodas. El ritmo urbano se concentra alrededor de dos arterias principales: las avenidas Camilo Cienfuegos y José Martí, la cual pasa por el céntrico Parque Martí, un lugar de sombra y tranquilidad.

Algunas edificaciones de interés son: la Iglesia Parroquial de Santa Catalina; el Antiguo Cuartel Español; la Biblioteca Policarpo Pineda, que antes funcionaba como ayuntamiento; y el célebre museo Palacio Salcines, antigua residencia del notable arquitecto local Leticio Salcines, que, con su estilo ecléctico armónico, es el edificio más representativo de la ciudad.

Por otra parte, el factor cultural termina por perfilar el singular atractivo de Guantánamo. En este sentido, sobresale la influencia francesa a raíz de una migración masiva de colonos durante la Revolución de Haití. Del mismo modo, los sábados en la noche es el momento de las populares noches guantanameras, donde el colorido humano, la música y el aroma de la comida criolla toman las calles. Guantánamo es también sede, junto con Santiago de Cuba, de la tradicional Fiesta del Fuego, que culmina con la simbólica quema del diablo.

Además, la ciudad es cuna de un ritmo único dentro de la cultura cubana: el changüí. Emparentado estrechamente con el son cubano, el changüí resultó de la fusión de los prístinos ritmos kiribá y nengón. En suma, los guantanameros son conocidos por ser un pueblo sociable, extrovertido y alegre, lo que le brinda a la ciudad un colorido humano distintivo.
Imías Yacabo y Cajobabo
En la ruta que lleva a la Punta de Maisí –el extremo más oriental de Cuba–, y al resguardo de las impresionantes formaciones montañosas de la provincia de Guantánamo, se ubican los aislados asentamientos de Imías, Yacabo y Cajobabo. Toda la región, que se extiende a lo largo de kilómetros por la árida costa sur de la provincia, abarca varias reservas naturales de importancia, y se revela a los ojos de los visitantes como un paraíso natural de una belleza prístina y evocadora.

Toda la zona de Imías, Yacabo y Cajobabo, como puede deducirse de sus nombres de origen taíno, estuvo abundantemente poblada por grupos de aborígenes agricultores-ceramistas, que dejaron importantes huellas para la posterior comunidad científica cubana. La región ha sido objeto de varias excavaciones arqueológicas, cuyos resultados más sobresalientes son las pinturas rupestres encontradas en cavernas de la Sierra de Imías.

Por su parte, el modesto pueblo de Imías, cabecera municipal, crece a los pies de las montañas circundantes, en un pequeño valle situado en medio de la profusa sierra, cuyo punto culminante es el Pico Vista Alegre, ubicado a 1184m por encima del nivel del mar. El relativo aislamiento geográfico de la zona posibilita que el poblado, aún hoy, conserve un cierto aire arcaico.

Imías comprende además una descontaminada playa rústica y una importante reserva natural. Del mismo modo, Yacabo sorprende por sus fascinantes locaciones naturales. La modesta base de Campismo Popular, a 10km de Imías, fomenta el ecoturismo y coordina caminatas por la costa y las montañas de la región.

Yacabo incluye además varias rutas desafiantes para los amantes del ciclismo. Además, la tranquila Playa de Yacabo resulta ideal para el relajamiento absoluto y el disfrute de la naturaleza cubana en su estado primario. Finalmente, la célebre Playa de Cajobabo, lugar escogido por los independentistas José Martí y Máximo Gómez para su desembarco en 1895, suma a sus atractivos históricos el hecho de ser una zona íntima y casi desolada del oriente cubano. Así es que Imías, Yacabo y Cajobabo merecen la atención de aquellos visitantes que deseen entrar en contacto directo con la naturaleza, a la vez que disfrutar los encantos tropicales de las playas de Cuba.
Guía de Viaje por Provincia
Ventas en Reino Unido :: Audrey :: +44 20 7498 8555 ó 0800 298 9555
Ventas en EEUU & Ventas en Canadá :: Jeffery ó Bastien :: Llamada gratis 888 361 9555
Oficina de turismo en La Habana :: Idelsis :: +53 7 863 9555
(menos de 10 días)
Desarrollado por Bizloco eTravel System operado por Cubaism Ltd para cubaism.com
Cuba
© 2012 Nigel Hunt - Todos los derechos reservados